Primera parte: Infraestructura de pagos y finanzas
Ruptura de las stablecoins: de la periferia al núcleo de los pagos
El año pasado, el volumen de transacciones con stablecoins superó los 46 billones de dólares, una cifra lo suficientemente impactante—superando en más de 20 veces el volumen de pagos de PayPal, e incluso acercándose a la escala de la red de pagos más grande del mundo. Actualmente, las transferencias de stablecoins en cadena ya se confirman en segundos, con un costo inferior a 1 centavo de dólar.
Pero esta alta eficiencia aún no se ha integrado completamente en el sistema financiero cotidiano. La clave está en la conexión—cómo hacer que el dólar digital se convierta sin problemas en moneda fiduciaria local y en una herramienta de pago realmente usable. Las nuevas empresas están llenando este vacío. Ellos utilizan tecnologías de verificación criptográfica, integración con redes de pago locales, soluciones de códigos QR y más, para permitir a los usuarios realizar transacciones con stablecoins en comercios cotidianos.
Cuando estas infraestructuras de entrada y salida maduren, las stablecoins experimentarán una transformación de identidad: pasar de ser una herramienta de transacción a convertirse en la capa de liquidación de Internet en sí misma. Pagos transfronterizos en tiempo real,