Estados Unidos está en un punto complicado:
Su deuda ya supera los 36 billones de dólares y, con los tipos de interés altos, pagarla empieza a ser un problema serio.
Eso no es sostenible mucho tiempo.
Por eso necesitan que los tipos bajen, y todo apunta a que ya tienen un plan.
Kevin Warsh, que suena como posible próximo presidente de la Reserva Federal, propone que las decisiones sobre el dinero se tomen pensando primero en cómo financiar al gobierno.
Si eso ocurre, el cambio sería claro:
-La Fed dejaría de centrarse solo en la inflación
-La prioridad sería que el Estado pueda pagar su deuda