La mayoría de las personas subestiman lo poderoso que es lo “pequeño”.
Una tarea incómoda al día no parece nada.
Una semana disciplinada parece aburrida.
Un mes enfocado parece lento.
Pero acumula eso durante 2–3 años y no te reconocerás.
Así es como el progreso pequeño se convierte en un crecimiento masivo:
Paso 1: Acepta que el crecimiento es incómodo. Si es fácil, es mantenimiento. Si te estira, es expansión.
Paso 2: Haz lo difícil temprano. Una acción incómoda cada día. Esa es la regla.
Paso 3: Reduce tus metas a tareas tan pequeñas que parezcan casi insignificantes. Luego ejecútalas de to
Ver originales