
Las variables endógenas son métricas dentro de un sistema que se influyen entre sí: sus valores los determinan tanto las acciones de los participantes como los mecanismos internos del propio sistema, en lugar de fijarse externamente. Esto genera a menudo el fenómeno de la “retroalimentación mutua” en los datos, dificultando distinguir entre causa y efecto.
En los mercados cripto, ejemplos de variables endógenas son el precio, el volumen de negociación, la liquidez, las comisiones de transacción y la congestión de la red. Estas variables están interrelacionadas: responden a la actividad de los traders, a cambios en los parámetros del protocolo y al sentimiento del mercado, formando bucles de retroalimentación.
Las variables endógenas abundan en Web3 debido al alto nivel de interacción on-chain: el comportamiento de los usuarios, las reglas de los smart contracts, las comisiones y la congestión, así como la votación de gobernanza, se afectan mutuamente, lo que dificulta su análisis aislado.
Por ejemplo, en épocas de congestión de red, las comisiones de transacción suben. Algunos usuarios pueden aplazar sus transacciones, lo que reduce el volumen de negociación. Esto, a su vez, puede suavizar o concentrar la volatilidad de precios en ciertos periodos. Estas interdependencias hacen que el análisis de datos rara vez sea directo.
En el análisis de precios, las variables endógenas suelen aparecer en el ciclo “precio—volumen de negociación—sentimiento—liquidez”. Las subidas de precio atraen más atención y órdenes, lo que incrementa el volumen negociado y amplifica la volatilidad. Esto atrae más liquidez de los market makers, lo que reduce el slippage y fomenta aún más la actividad de trading.
En las páginas de mercado spot de Gate, el precio y el volumen de negociación suelen evolucionar de forma paralela. Si se atribuye la causalidad simplemente como “sube el volumen → sube el precio”, se corre el riesgo de ignorar la relación endógena simultánea entre el sentimiento de mercado y la provisión de liquidez. En contratos perpetuos, la funding rate depende tanto del open interest de posiciones long/short como de los movimientos de precio, otro ejemplo claro de variables endógenas interconectadas.
Las variables endógenas se determinan por el comportamiento interno del sistema y sus reglas: se afectan entre sí. Las variables exógenas, en cambio, son condiciones externas impuestas al sistema y no fluctúan en tiempo real con la dinámica interna. Ejemplos serían anuncios de políticas macroeconómicas o el momento de incidentes de seguridad relevantes.
En el análisis, las variables exógenas se consideran más fácilmente “factores impulsores”. Las endógenas se entrelazan, generando a menudo “correlación sin causalidad”. Diferenciarlas es clave para construir modelos y estrategias robustos.
Las variables endógenas pueden provocar confusión causal y sesgos de estimación. Por ejemplo, se puede deducir erróneamente un vínculo causal entre cambios simultáneos de precio y volumen, o pasar por alto factores clave como alteraciones en la liquidez.
Entre los sesgos más habituales se encuentran:
En el trading, estos sesgos pueden llevar a dimensionar en exceso las posiciones o a controles de riesgo defectuosos, aumentando el riesgo de drawdown.
Para identificar variables endógenas, primero observa si las métricas reaccionan entre sí y fluctúan simultáneamente con cambios en el comportamiento o en las reglas del sistema. Luego, evalúa la posible “causalidad inversa”.
Puedes analizar relaciones de rezago en series temporales: si los cambios en el volumen de negociación suelen ir por detrás de los saltos de precio, afirmaciones como “el volumen causa el precio” o viceversa resultan dudosas. Según el dashboard de L2Beat, en diciembre de 2025, el volumen total de transacciones y las comisiones en las principales redes Layer2 fluctuaban a menudo al mismo tiempo (fuente: L2Beat, 2025-12), señalando una estructura probablemente endógena.
El objetivo al trabajar con variables endógenas es reducir las interpretaciones erróneas y construir modelos más cercanos a relaciones causales reales. Considera estos pasos:
Paso 1: Dibuja un diagrama causal. Representa las relaciones potenciales con flechas (por ejemplo, “sentimiento → colocación de órdenes → volumen de negociación → precio → cobertura mediática → sentimiento”) para visualizar los bucles de retroalimentación.
Paso 2: Agrupa por ventanas de eventos o periodos temporales (como periodos de propuestas de gobernanza o picos de comisiones) para minimizar la confusión entre fases y facilitar comparaciones limpias.
Paso 3: Identifica variables instrumentales. Son señales auxiliares correlacionadas con la causa, pero que no afectan directamente el resultado. Por ejemplo, ajustes de parámetros del protocolo en momentos fijos pueden influir en la liquidez y afectar indirectamente al precio, ayudando a clarificar la direccionalidad.
Paso 4: Incorpora rezagos y restricciones en los modelos para evitar que la simultaneidad distorsione los coeficientes.
Paso 5: Haz backtesting en Gate. Utiliza los datos históricos de velas y volúmenes de negociación de Gate; define ventanas de eventos (como fechas de actualización de parámetros) para comparar cambios en precio, liquidez y funding rates antes y después del evento. Valida la robustez de la estrategia en distintas fases.
Paso 6: Prioriza la gestión del riesgo. Considera la incertidumbre del modelo reduciendo el apalancamiento o fijando stop-loss y órdenes limitadas más conservadoras.
El principal riesgo de las variables endógenas es confundir el “movimiento sincronizado” con causalidad, lo que puede derivar en decisiones de alto riesgo, sobre todo al usar apalancamiento o estrategias grid. En cualquier operación con capital, es fundamental mitigar riesgos antes de buscar rentabilidad ante la incertidumbre.
En cuanto a tendencias: la transparencia de datos blockchain y los parámetros de gobernanza programables han mejorado en los últimos años, facilitando la identificación de estructuras endógenas por parte de los investigadores. Sin embargo, la mayor adopción de Layer2 y la actividad cross-chain han hecho que las interacciones entre variables sean aún más complejas. Los modelos requieren ahora mayor interpretabilidad y restricciones robustas.
Las variables endógenas son métricas que se influyen mutuamente dentro de un sistema; afectan habitualmente la formación de precios, el volumen de negociación, la liquidez, las comisiones de transacción y la congestión. Diferenciar las variables endógenas de las exógenas evita confundir correlación con causalidad. Su identificación y gestión implican diagramas causales, agrupación de eventos, variables instrumentales, restricciones de rezago y backtesting. Tanto en la investigación como en la ejecución de estrategias en Gate, priorizar la gestión de riesgos y la robustez es esencial para mantener control e interpretabilidad ante dinámicas endógenas complejas.
Las variables endógenas están correlacionadas con los términos de error, lo que viola los supuestos básicos de los modelos de regresión y produce estimaciones sesgadas de los parámetros. En otras palabras: si quieres analizar si “el precio del token al alza impulsa el crecimiento de holders”, pero el propio crecimiento de holders también eleva el precio, la influencia mutua dificulta identificar la causalidad real. Esta relación circular puede generar conclusiones causales erróneas en tu modelo.
Busca causalidad “bidireccional” o “inversa” entre variables. Por ejemplo, tanto el volumen de negociación como la volatilidad de precios pueden impulsarse mutuamente: grandes operaciones pueden causar volatilidad o la volatilidad atraer trading, lo que evidencia endogeneidad. En la práctica, los tests de causalidad de Granger o los métodos de variables instrumentales ayudan a comprobar la endogeneidad. Ante la duda, es más prudente asumir que existe riesgo de endogeneidad.
Las variables omitidas suelen ser la causa principal de la endogeneidad. Por ejemplo, si analizas el precio de un token sin considerar un factor clave como el “índice de sentimiento de mercado”, la relación observada entre precio y volumen de negociación puede parecer endógena. Abordar el problema de las variables omitidas (incluyendo todos los factores relevantes o recurriendo a variables instrumentales) puede reducir la endogeneidad. Ambos problemas sesgan los modelos: las variables omitidas lo causan, la endogeneidad lo manifiesta.
Entre los métodos habituales están: (1) técnicas de variables instrumentales (encontrar instrumentos correlacionados con las variables endógenas, pero no con los errores); (2) diferenciación (usar variaciones a lo largo del tiempo para eliminar efectos fijos); (3) modelos dinámicos (como estimadores GMM) para tratar variables endógenas rezagadas. En la investigación Web3, elegir la variable instrumental correcta es crucial: requiere tanto experiencia sectorial como intuición económica para justificar su validez.
Los mercados Web3 presentan una gran reflexividad, con numerosos participantes interactuando: precio, actividad de trading, holdings y otros factores forman bucles de retroalimentación complejos. Por ejemplo, un aumento del marketing de un proyecto puede elevar los precios; precios más altos atraen a más participantes, generando un ciclo de refuerzo mutuo. Esta retroalimentación en tiempo real hace que la endogeneidad sea más común que en las finanzas tradicionales, por lo que se requiere mayor cautela al modelar estos sistemas.


