Pareces un hermoso pecado, no es de extrañar que siga cayendo una y otra vez. He llegado tan cerca, atraído por tus ojos bonitos y tu alma eléctrica, solo para preguntar qué Dios te creó y por qué pareces estar primero en su lista de tareas. A veces te malinterpreto, solo para entenderme a mí mismo.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
0/400
Sin comentarios
  • Anclado