Hablando de las palabras que se hacen realidad, me recuerda un caso de un amigo el año pasado.



Estaba muy cansado del trabajo en ese momento, y se quejó casualmente diciendo:
"De verdad no quiero ir a trabajar, quiero descansar un par de días"

Al día siguiente, cuando salió, fue atropellado por un coche. Afortunadamente, solo fue una fractura leve.

Y así fue, literalmente se vio obligado a descansar durante un tiempo.

Después, él mismo bromeaba diciendo que nunca más se atreverá a decir este tipo de cosas sin cuidado.

A veces uno se pregunta si este tipo de coincidencias son realmente casualidad o si hay algo un poco sobrenatural en ello.
Ver originales
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado