Nunca hemos nacido en una época verdaderamente pacífica.
Simplemente, por casualidad, vivimos en un país pacífico.
Cuando las noticias del mundo están llenas de conflictos, sanciones, guerras y confrontaciones, y cuando el cielo nocturno de algunos países se ilumina con fuegos artificiales, el nuestro se ilumina con fuegos artificiales.
Ayer, en el día quince del primer mes lunar, afuera de la ventana se escuchaban petardos, risas de niños y el bullicio de la cena de reunión familiar.
Al mismo tiempo, en Irán, lo que escuchaban era la alarma antiaérea.
En los Emiratos Árabes Unidos, distinguía
Ver originales