La rueda eterna de los chivos: suben y no puedes mantener, con una pequeña ganancia ya estás nervioso por vender; bajan y aguantas, esperas con suerte recuperar, y cuanto más aguantas, más te hundes.
Crees que has comprado en el fondo, pero en realidad ya estás atrapado en la trampa del manipulador, convirtiéndote en una herramienta de cosecha, y al final terminas perdiendo todo, con lágrimas en los ojos, vendiendo a pérdida y retirándote con vergüenza.
Los que realmente ganan dinero en el mundo de las criptomonedas no son los que persiguen tendencias, apuestan en monedas pequeñas o dependen d
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