Source: PortaldoBitcoin
Título original: ¿Qué pasó con la Isla Satoshi, la primera comunidad cripto del mundo?
Enlace original:
La Isla Satoshi, concebida en 2017 como una “criptoutopía” basada íntegramente en blockchain, nunca se acercó a lo que prometía. El proyecto nació con la ambición de crear una comunidad totalmente independiente, libre de impuestos y organizada a través de NFTs y gobernanza digital.
Hoy, sin embargo, el escenario anteriormente inspirado en el creador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto, es lo opuesto: la isla está abandonada, sin infraestructura y amenazada de desaparecer debido al avance del nivel del mar.
El proyecto comenzó cuando los inversores renombraron la isla privada de Lataro, en el archipiélago de Vanuatu, como Isla Satoshi, en homenaje a Nakamoto. Los interesados llegaron a pagar 120 mil euros por una supuesta “ciudadanía digital” y un lote en el lugar.
En ese momento, más de 50 mil personas apoyaron la idea. Pero faltaba lo esencial: la isla no tenía electricidad, conectividad ni ninguna base mínima para sustentar la vida — mucho menos una economía digital.
Anthony Welch, incorporador británico y uno de los principales ideadores, afirmó que el objetivo era “construir una comunidad, no un negocio inmobiliario”.
Arrendó el territorio por 75 años e incluso intentó venderlo por 12 millones de dólares años antes. Sin embargo, además del NFT necesario para la ciudadanía de la Isla Satoshi, los candidatos también necesitaban comprar su propia ciudadanía de Vanuatu — un tipo de “Golden VISA” que cuesta alrededor de 120 mil euros.
El gobierno local llegó a apoyar el proyecto, pero nada salió del papel, lo que hizo imposible convertir los NFTs en títulos de propiedad reconocidos por el Estado.
Fin de la Isla Satoshi
En julio de 2025, un comunicado oficializó el fin definitivo de la iniciativa. La Isla Satoshi se quedó sin habitantes, sin inversiones y completamente sin estructura. Para empeorar las cosas, Vanuatu está entre los países más amenazados por el aumento del nivel del mar, lo que podría resultar en la desaparición de parte del territorio en las próximas décadas.
Hay, al menos, un detalle curioso en el desenlace: la Isla Elefante, vecina de Lataro y con 160 hectáreas, está a la venta — posiblemente abriendo espacio para que nuevos entusiastas intenten, una vez más, transformar un pedazo del Pacífico en utopía.
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¿Qué pasó con la Isla Satoshi, la primera comunidad cripto del mundo?
Source: PortaldoBitcoin Título original: ¿Qué pasó con la Isla Satoshi, la primera comunidad cripto del mundo? Enlace original: La Isla Satoshi, concebida en 2017 como una “criptoutopía” basada íntegramente en blockchain, nunca se acercó a lo que prometía. El proyecto nació con la ambición de crear una comunidad totalmente independiente, libre de impuestos y organizada a través de NFTs y gobernanza digital.
Hoy, sin embargo, el escenario anteriormente inspirado en el creador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto, es lo opuesto: la isla está abandonada, sin infraestructura y amenazada de desaparecer debido al avance del nivel del mar.
El proyecto comenzó cuando los inversores renombraron la isla privada de Lataro, en el archipiélago de Vanuatu, como Isla Satoshi, en homenaje a Nakamoto. Los interesados llegaron a pagar 120 mil euros por una supuesta “ciudadanía digital” y un lote en el lugar.
En ese momento, más de 50 mil personas apoyaron la idea. Pero faltaba lo esencial: la isla no tenía electricidad, conectividad ni ninguna base mínima para sustentar la vida — mucho menos una economía digital.
Anthony Welch, incorporador británico y uno de los principales ideadores, afirmó que el objetivo era “construir una comunidad, no un negocio inmobiliario”.
Arrendó el territorio por 75 años e incluso intentó venderlo por 12 millones de dólares años antes. Sin embargo, además del NFT necesario para la ciudadanía de la Isla Satoshi, los candidatos también necesitaban comprar su propia ciudadanía de Vanuatu — un tipo de “Golden VISA” que cuesta alrededor de 120 mil euros.
El gobierno local llegó a apoyar el proyecto, pero nada salió del papel, lo que hizo imposible convertir los NFTs en títulos de propiedad reconocidos por el Estado.
Fin de la Isla Satoshi
En julio de 2025, un comunicado oficializó el fin definitivo de la iniciativa. La Isla Satoshi se quedó sin habitantes, sin inversiones y completamente sin estructura. Para empeorar las cosas, Vanuatu está entre los países más amenazados por el aumento del nivel del mar, lo que podría resultar en la desaparición de parte del territorio en las próximas décadas.
Hay, al menos, un detalle curioso en el desenlace: la Isla Elefante, vecina de Lataro y con 160 hectáreas, está a la venta — posiblemente abriendo espacio para que nuevos entusiastas intenten, una vez más, transformar un pedazo del Pacífico en utopía.