Mensajes de BlockBeats, 7 de abril: el presidente de gestión de activos de JPMorgan Asset Management, Michael Cembalest, publicó el informe más reciente en el que describe cómo el conflicto en el Golfo entre Irán y Estados Unidos evolucionó de «poner fin al mal» a una situación en la que todos pierden. El informe señala dos principales ideas erróneas que tienen los inversores sobre la situación en Irán.
En primer lugar, el mercado se equivoca al creer que la independencia energética de Estados Unidos (como país exportador neto) puede convertirse en una «barrera cortafuegos» para resistir el bloqueo del estrecho o el impacto de los precios del petróleo. Pero en realidad no es así: los combustibles fósiles de Estados Unidos siguen representando el 85% del consumo energético final. El aumento de los precios mundiales del petróleo elevará directamente los precios internos del crudo, la gasolina, el diésel de aviación, etc. en Estados Unidos con una tasa de transmisión de más del 100%. En el caso del gas natural, varias otras clases de compuestos de hidrocarburos pueden incluso registrar subidas de precios mayores que en Europa y Asia.
En segundo lugar, el mercado subestima el costo y el efecto de la estrategia de Irán de «poner en jaque la economía global», y tiene expectativas demasiado optimistas sobre la distensión de la situación. Irán ya ha descubierto que controlar el estrecho es más barato y más eficaz de lo que se imaginaba, por lo que no existe una presión inmediata para ceder rápidamente.
En el informe, Cembalest enfatiza que el cambio rápido hacia energías renovables para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, a las tasas actuales, requiere 10-15 años y equivale a «una fantasía delirante». En conjunto, este conflicto ha puesto de manifiesto las limitaciones de la estrategia militar y energética de Estados Unidos, sin un ganador claro. Cembalest también recuerda a los inversores que deben estar atentos a los riesgos sistémicos.