
El tamaño de posición es la cantidad que compras o vendes en una sola operación, y define directamente la pérdida o el beneficio máximo que puedes obtener en esa operación. Considera el tamaño de posición como el “límite de velocidad” de tu operativa, que te ayuda a no excederte en mercados volátiles.
Suele expresarse como cantidad o valor monetario: por ejemplo, comprar BTC por valor de 1 000 USDT, o abrir una posición larga equivalente a 5 000 USDT. No es una cifra arbitraria, sino que se determina según el tamaño de tu cuenta, el nivel de stop-loss y tus objetivos de gestión de riesgos.
El tamaño de posición es clave porque determina si puedes proteger tu cuenta y recuperarte tras rachas de pérdidas. Un dimensionamiento correcto es la base de la gestión de riesgos.
Los mercados cripto presentan una alta volatilidad, lo que puede generar caídas significativas en poco tiempo. Si arriesgas solo un pequeño porcentaje de tu cuenta por operación (por ejemplo, 0,5 %–2 %), puedes mantenerte operativo incluso tras varias pérdidas seguidas y evitar que un error acabe con tu capital. En operaciones apalancadas, dimensionar bien la posición también te protege frente al riesgo de liquidación.
Un método habitual es el porcentaje fijo: primero decides cuánto estás dispuesto a perder por operación, y luego divides esa cantidad entre la diferencia de precio entre tu entrada y el stop-loss para obtener la cantidad a comprar o vender.
Por ejemplo, si tienes 10 000 USDT y decides arriesgar hasta un 1 % (100 USDT) por operación, planeando comprar ETH a 2 500 USDT con un stop-loss en 2 450 USDT (una distancia de 50 USDT por unidad), puedes comprar 100 USDT ÷ 50 USDT ≈ 2 ETH. Si se activa el stop-loss, perderás en torno a 100 USDT, tal como habías previsto.
La fórmula es sencilla: Cantidad ≈ Pérdida permitida por operación ÷ (Precio de entrada – Precio de stop-loss). En derivados, también debes tener en cuenta el apalancamiento y la conversión del valor del contrato, pero el principio esencial (control del riesgo) no cambia.
En trading spot, el tamaño de posición es directo: compras o vendes la cantidad que desees, y si el precio alcanza tu stop-loss, la pérdida es la cantidad multiplicada por la diferencia de precio. En derivados, el apalancamiento amplifica tu posición nocional, por lo que el mismo movimiento de precio tiene mayor impacto en tu capital.
Dos conceptos clave: el apalancamiento implica usar fondos prestados para aumentar el tamaño de tu operación, elevando tanto las ganancias como las pérdidas potenciales. La liquidación ocurre si tu margen cae por debajo del mínimo exigido y el sistema cierra tu posición para evitar más pérdidas. En derivados, además de definir la distancia del stop-loss, debes vigilar el margen de mantenimiento y los precios de liquidación para que tu posición no quede demasiado cerca de la liquidación; si no, los movimientos normales del mercado podrían cerrarla.
La mayoría de exchanges aplican límites de riesgo escalonados en posiciones grandes: cuanto mayor sea la posición, mayor será el margen requerido. En spot, el tamaño de posición se limita por tu saldo disponible; en derivados, por el margen y los límites de riesgo. Todo esto condiciona el tamaño máximo de la posición que puedes abrir.
El dimensionamiento de posición debe ir de la mano de los stop-loss; sin un punto de salida claro, no puedes calcular tu pérdida máxima. Primero fija tu stop-loss y luego determina el tamaño de la posición en función de ello.
Paso 1: Define el porcentaje de riesgo por operación (por ejemplo, 1 % de tu saldo). Es el máximo que estás dispuesto a perder en cada operación.
Paso 2: Elige el precio de stop-loss, el nivel al que saldrás automáticamente si se alcanza. El stop-loss es un precio de salida preestablecido que activa una orden de venta o cierre.
Paso 3: Calcula la cantidad de la operación dividiendo la pérdida permitida entre la diferencia entre entrada y stop-loss.
Paso 4: Lanza tu orden y fija el stop-loss al mismo tiempo. Lo ideal es usar órdenes stop con condiciones de activación para evitar dudas o salidas tardías.
Este método crea un ciclo cerrado entre tamaño de posición y nivel de stop-loss: cuanto más lejos esté el stop-loss de la entrada, menor será la posición; cuanto más cerca, mayor será la posición. Pero ojo con el deslizamiento y el ruido si el stop es demasiado ajustado.
El tamaño de posición debe ajustarse inversamente a la volatilidad: cuanto más volátil sea un activo, menor debe ser la posición. La volatilidad mide la magnitud de las fluctuaciones de precio.
Una estrategia práctica es adaptar el tamaño de posición a la volatilidad media. Por ejemplo, un token de baja capitalización puede oscilar un 10 % diario, mientras que BTC solo un 3 %–5 %. Si mantienes el mismo riesgo por operación, los activos más volátiles requieren posiciones menores para evitar que los movimientos normales activen el stop-loss o causen grandes pérdidas. Muchos traders usan indicadores como ATR (Average True Range) para ajustar posiciones según la volatilidad, una técnica conocida como dimensionamiento ponderado por volatilidad.
En las plataformas spot y de derivados de Gate, puedes dimensionar tu posición siguiendo el proceso “importe de riesgo – distancia de stop – cantidad”:
Paso 1: Antes de ejecutar una orden spot o de derivados, define tu porcentaje de riesgo (por ejemplo, 1 %) y calcula el importe máximo de pérdida permitida para esa operación.
Paso 2: Marca en el gráfico los precios de entrada y stop-loss. El stop-loss debe situarse donde la estructura técnica deje de ser válida, no en niveles arbitrarios.
Paso 3: Calcula la cantidad. En spot, divide el importe de riesgo entre la diferencia entrada-stop; en derivados, incorpora el valor del contrato y el apalancamiento. La página de órdenes de derivados de Gate muestra tamaño de contrato, requisitos de margen y precios de liquidación, para que puedas asegurarte de que tu posición no queda cerca de la liquidación.
Paso 4: Envía la orden con niveles de take-profit y stop-loss. Gate dispone de herramientas de take-profit/stop-loss con activadores: úsalas juntas para minimizar errores en tiempo real.
Paso 5: Revisa y ajusta según convenga. Registra el deslizamiento real y las comisiones para analizar su impacto; ajusta la distancia del stop-loss o la cantidad si lo necesitas.
Entre los errores más frecuentes están usar cantidades fijas sin tener en cuenta la distancia del stop-loss (lo que eleva el riesgo real), usar el apalancamiento solo como “multiplicador de beneficios” sin considerar que también amplifica las pérdidas, o añadir a posiciones perdedoras (“promediar a la baja”), lo que rompe los límites de riesgo iniciales.
También debes vigilar el riesgo de correlación: tener varios activos muy correlacionados aumenta la exposición total y equivale a una única posición sobredimensionada. Recuerda que las comisiones y el deslizamiento pueden hacer que las pérdidas reales sean algo mayores que las previstas, sobre todo en mercados poco líquidos. Prioriza la seguridad del capital: nunca superes los límites de riesgo definidos; reduce el apalancamiento o el tamaño de posición si es necesario.
Con el tiempo, dimensionar bien las posiciones convierte una estrategia de “ganar una vez” en “sobrevivir a largo plazo”. Utiliza el porcentaje fijo (arriesgando solo 0,5 %–2 % de tu cuenta por operación) como base y optimiza con ponderación por volatilidad y entradas escalonadas.
Algunos traders utilizan el criterio Kelly para estimar el tamaño óptimo de la apuesta según el porcentaje de aciertos y la relación recompensa-riesgo; sin embargo, dada la incertidumbre real del mercado, muchos prefieren el Kelly fraccional (por ejemplo, medio Kelly) para mayor tolerancia al error. También se emplean enfoques de paridad de riesgo para asignar capital entre activos según su contribución al riesgo. El principio siempre es el mismo: limitar las pérdidas con stop-loss, controlar el riesgo mediante reglas de tamaño y monitorizar datos para mejorar.
En resumen, dimensionar la posición convierte “cuánto estás dispuesto a perder” en “cuánto debes comprar”. Al anclar las operaciones a límites de riesgo, integrar stop-loss, tener en cuenta el apalancamiento y la volatilidad, y usar las herramientas de la plataforma para ejecutar con disciplina, logras resultados de trading más controlados y sostenibles.
El tamaño de posición define directamente tu riesgo de liquidación. Cuanto mayor sea la posición, más vulnerable será ante movimientos de precio similares. Controlar el tamaño de posición es la primera barrera frente a la liquidación; para principiantes, lo recomendable es mantener posiciones individuales dentro del 2–5 % del saldo para disponer de margen suficiente.
Con apalancamiento 100x, 10 000 $ te permiten abrir posiciones de hasta 1 millón de dólares, pero no significa que debas usar todo el apalancamiento disponible. Hacerlo te expone a una liquidación inmediata ante movimientos mínimos del mercado. Se recomienda mantener posiciones reales en el rango de 3–5 veces el saldo (por ejemplo, 30–50 mil dólares) para tener margen ante las fluctuaciones.
Hay tres criterios clave: (1) la pérdida máxima potencial no debe superar el 1–2 % de tu cuenta; (2) si el precio alcanza el stop-loss, la pérdida debe ser asumible; (3) asegúrate de que hay suficiente potencial de beneficio entre el punto de entrada y el take-profit en relación al precio actual. Si cumples los tres, el tamaño de tu posición es probablemente adecuado.
El T+0 (sin límite diario de operaciones) permite mayor flexibilidad en el tamaño de posición, ya que puedes ajustar o cerrar posiciones rápidamente. Esto facilita dimensionar de forma más agresiva si monitorizas el mercado activamente. Si no puedes vigilar las posiciones en tiempo real, sé más conservador: usa stops más amplios (5–10 %) para mayor seguridad.
Para empezar, lo recomendable es operar con posiciones del 2–3 % del saldo; por ejemplo, con una cuenta de 1 000 $, abrir operaciones de 20–30 $. Así experimentarás los movimientos reales y la presión psicológica manteniendo el riesgo bajo control. Tras adquirir experiencia en 50–100 operaciones, ajusta hacia el 3–5 % según tu tolerancia y porcentaje de aciertos.


