El colapso del mercado inmobiliario en China acaba de alcanzar un nuevo mínimo. Vanke, el antiguo rey de los desarrolladores de propiedades, vio cómo sus bonos en dólares estadounidenses se desplomaban un 60% esta semana—sí, lo leíste bien. Mínimos históricos en todos los ámbitos.
¿Qué es salvaje? Incluso el Metro de Shenzhen, la entidad respaldada por el estado que ha estado lanzando salvavidas a Vanke repetidamente, no parece poder detener la hemorragia. La venta masiva sigue avanzando.
Esto ya no se trata solo de una empresa. Cuando un gigante como Vanke comienza a desmoronarse a pesar de la intervención del gobierno, surgen serias preguntas sobre el riesgo sistémico. Los mercados están observando de cerca: las espirales de deuda inmobiliaria tienen una mala costumbre de derramarse en un estrés financiero más amplio. Y cuando los activos tradicionales tambalean, el capital tiende a buscar refugios alternativos.
Mantén un ojo en cómo se desarrolla esto. Los choques macroeconómicos como estos no permanecen aislados por mucho tiempo.
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FantasyGuardian
· hace13h
Los bonos de Vanke se desploman un 60%, ni el gobierno puede salvarlos, realmente comenzará a escapar capital hacia web3.
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FlashLoanKing
· hace13h
Vanke realmente no pudo soportar más esta vez, 60% de caída directa... el metro de Shenzhen no se puede recuperar de ninguna manera, el riesgo sistémico ha comenzado a surgir.
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ChainMemeDealer
· hace13h
Vanke realmente está empezando a no aguantar... ¿60% de caída directa, ni siquiera el rescate del metro de Shenzhen puede salvarlo? ¿El riesgo sistémico realmente está comenzando a aparecer?
El colapso del mercado inmobiliario en China acaba de alcanzar un nuevo mínimo. Vanke, el antiguo rey de los desarrolladores de propiedades, vio cómo sus bonos en dólares estadounidenses se desplomaban un 60% esta semana—sí, lo leíste bien. Mínimos históricos en todos los ámbitos.
¿Qué es salvaje? Incluso el Metro de Shenzhen, la entidad respaldada por el estado que ha estado lanzando salvavidas a Vanke repetidamente, no parece poder detener la hemorragia. La venta masiva sigue avanzando.
Esto ya no se trata solo de una empresa. Cuando un gigante como Vanke comienza a desmoronarse a pesar de la intervención del gobierno, surgen serias preguntas sobre el riesgo sistémico. Los mercados están observando de cerca: las espirales de deuda inmobiliaria tienen una mala costumbre de derramarse en un estrés financiero más amplio. Y cuando los activos tradicionales tambalean, el capital tiende a buscar refugios alternativos.
Mantén un ojo en cómo se desarrolla esto. Los choques macroeconómicos como estos no permanecen aislados por mucho tiempo.