Georgia está invirtiendo miles de millones en centros de datos de IA, pero los lugareños no están convencidos. Un masivo proyecto de $17 mil millones que se extiende por 4.3 millones de pies cuadrados ahora está atrapado en un estancamiento: los residentes cuestionan quién está pagando por las crecientes demandas de energía y el drenaje de agua. La fiebre del oro de la infraestructura se ve diferente cuando tus costos de servicios públicos se disparan y la confianza se agota. Los votantes están haciendo ruido, y esta vez, la resistencia no es solo simbólica.
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YieldWhisperer
· 11-27 09:58
Honestamente, he visto muchas trampas como esta. Las grandes empresas gastan dinero en promesas, al final, quienes pagan son los locales, ¿quién se preocupa por el costo del poder?
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LuckyBlindCat
· 11-27 09:50
no voy a mentir, esta es la verdadera ola de IA, gastar dinero es fácil, los que pagan son la gente común...
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gas_fee_trauma
· 11-27 09:46
Otra vez esta trampa, al final quien paga es la gente común, las grandes empresas disfrutan y luego se van.
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EthMaximalist
· 11-27 09:45
Otra vez vienen a tomar a la gente por tonta, ¿el centro de datos quema electricidad y yo pago la cuenta?
Georgia está invirtiendo miles de millones en centros de datos de IA, pero los lugareños no están convencidos. Un masivo proyecto de $17 mil millones que se extiende por 4.3 millones de pies cuadrados ahora está atrapado en un estancamiento: los residentes cuestionan quién está pagando por las crecientes demandas de energía y el drenaje de agua. La fiebre del oro de la infraestructura se ve diferente cuando tus costos de servicios públicos se disparan y la confianza se agota. Los votantes están haciendo ruido, y esta vez, la resistencia no es solo simbólica.